¡Sí! ¿Se acuerdan? Figuritas brillantes... las de antes, como las que teníamos y atesorábamos (vaya a saber Dios dónde quedaron...)
¿Saben dónde las encontré? En
Ñata, donde fuimos con mi amiga Carola uno de esos viernes en donde nos escapamos a descubrir "esos" lugares, que te llenan el alma... y la panza también... hay un cajón lleno de planchas de figuritas brillantes, y de éstas, las "mantecosas"... no me pude reisitir y me compré un montón, pero... ¿con quién juego?
Llegó el cumpleaños de Isabel... familia en casa... preparar la comida... hacer la torta... poner la mesa... entonces, me acordé de las figuritas, y de unos frasquitos de yogur que guardo para estas ocasiones, y de las mesitas de Ñata donde nos tomamos un café y nos comimos un tostado de pan árabe casero... un poco de cinta scotch (o cintex, como les gusta a mis amigas de Bahía Blanca), unos restos de cintas de colores, el mantel lindo, unas margaritas...
¡Felíz cumpleaños, Isa!
(Después, con muuuucho cuidado, despegué las figuritas de los frascos, y las volví a guardar... esperando otro recreo para salir a jugar)